Somos amantes del patrimonio, enamoradas de la emoción y creadoras de experiencias. Respiramos arte y cultura, miramos con ojos de niño, sentimos el patrimonio en nuestras venas y lo mejor de todo, es que te lo hacemos vivir a ti. Por eso nuestro lema es:
Profesionales del patrimonio y expertas en arte, historia, música, didáctica, gestión cultural, filosofía, arquitectura, urbanismo… un amplio abanico multidisciplinar que converge en gran cantidad de actividades creadas pensando en los distintos públicos.
“Un bello jardín, cuya joya más preciada era un árbol de manzanas de oro que proporcionaban la inmortalidad. El mágico árbol, propiedad de Hera, había sido un regalo de bodas de parte de Gea, la Tierra.
Hera lo plantó y encargó a las “Hespérides”, ninfas de los árboles frutales, el cuidado del jardín. Tan preciado era el legado de Gea, que además de la custodia de las ninfas, tenía como protección un dragón guardián de cien cabezas llamado “Ladón” que enroscaba su cola en el tronco y que jamás dormía.”
Nosotras jugamos con el nombre convirtiéndolo en Expérides ya que nos basamos en generar experiencias que permitan no perder nuestra historia y tradiciones, conociéndolos desde la raíz. Puesto que somos las Ninfas que cuidan y protegen el saber transmitiéndolo, nos pareció un bonito juego cultural que, en sí mismo, encierra parte de nuestra filosofía.
Soy Pilar, arquitecta urbanista. Pero desde mucho antes de acabar la carrera, ya me apasionaba entender y sentir las ciudades y los pueblos de una manera diferente…no sólo desde la parte constructiva sino también desde la historia, el arte, la arquitectura, el urbanismo, las personas. De ahí lo de ser gestora del patrimonio cultural. No hay nada que me guste más que ayudar a despertar la curiosidad hacia nuestro patrimonio y reivindicar nuestras raíces.
Me llamo Sara, y mi nombre habla de mi historia. Me iba a llamar Sahara, pero no pudo ser en ese momento. Disfruto descubriendo los por qués de todas las culturas y las relaciones que existen entre ellas. Me apasiona el arte y, sobre todo, transmitirlo. El arte Islámico y Portugués me tienen últimamente obsesionada, por lo que desarrollo mi actividad artística buscando la vinculación entre ambas historias a través de la fotografía, mi “otra profesión”.
Soy Judith, y al contrario de la heroína del Antiguo Testamento no me gusta ir decapitando cabezas para salvar a mi pueblo, pero como historiadora del arte me apasiona hablar de ello en mis clases, tanto que me casé en un castillo y llevo tatuada una Menina. Disfruto enseñando a interpretar nuestro patrimonio y a saber diferenciar los diferentes estilos artísticos, con unas pautas y un lenguaje accesibles para todos los públicos.
Soy historiadora del arte, guía de turismo habilitada por la Junta de Castilla y León (inglés, italiano y alemán) y violinista. Todas estas facetas se aúnan en mis clases y conferencias, en visitas guiadas musicalizadas o en la difusión del repertorio tradicional vallisoletano con el dúo folk Alicornio. Mi interés por el mundo rural viene dado, citando a Delibes, por mi vida al aire libre en San Miguel del Pino: tradiciones, paisaje y paisanaje guían mi trabajo.
Maika para los amigos. Soy aprendiz de vida, un texto abierto, un rompecabezas de carreras y títulos. Licenciada en Filosofía. Saboreo sumergiéndome en la creación más libre del ser humano, «EL ARTE», y sin darme cuenta, me enredo en la magia de «la palabra». Busco arquetipos, rastreo mitos, siento las leyendas, y rozo los símbolos, esa argamasa que despierta la curiosidad y nos hace amantes del saber.
Soy Pilar, arquitecta urbanista. Pero desde mucho antes de acabar la carrera, ya me apasionaba entender y sentir las ciudades y los pueblos de una manera diferente…no sólo desde la parte constructiva sino también desde la historia, el arte, la arquitectura, el urbanismo, las personas. De ahí lo de ser gestora del patrimonio cultural. No hay nada que me guste más que ayudar a despertar la curiosidad hacia nuestro patrimonio y reivindicar nuestras raíces.
Me llamo Sara, y mi nombre habla de mi historia. Me iba a llamar Sahara, pero no pudo ser en ese momento. Disfruto descubriendo los por qués de todas las culturas y las relaciones que existen entre ellas. Me apasiona el arte y, sobre todo, transmitirlo. El arte Islámico y Portugués me tienen últimamente obsesionada, por lo que desarrollo mi actividad artística buscando la vinculación entre ambas historias a través de la fotografía, mi “otra profesión”.
Soy Judith, y al contrario de la heroína del Antiguo Testamento no me gusta ir decapitando cabezas para salvar a mi pueblo, pero como historiadora del arte me apasiona hablar de ello en mis clases, tanto que me casé en un castillo y llevo tatuada una Menina. Disfruto enseñando a interpretar nuestro patrimonio y a saber diferenciar los diferentes estilos artísticos, con unas pautas y un lenguaje accesibles para todos los públicos.
Soy historiadora del arte, guía de turismo habilitada por la Junta de Castilla y León (inglés, italiano y alemán) y violinista. Todas estas facetas se aúnan en mis clases y conferencias, en visitas guiadas musicalizadas o en la difusión del repertorio tradicional vallisoletano con el dúo folk Alicornio. Mi interés por el mundo rural viene dado, citando a Delibes, por mi vida al aire libre en San Miguel del Pino: tradiciones, paisaje y paisanaje guían mi trabajo.
Maika para los amigos. Soy aprendiz de vida, un texto abierto, un rompecabezas de carreras y títulos. Licenciada en Filosofía. Saboreo sumergiéndome en la creación más libre del ser humano, «EL ARTE», y sin darme cuenta, me enredo en la magia de «la palabra». Busco arquetipos, rastreo mitos, siento las leyendas, y rozo los símbolos, esa argamasa que despierta la curiosidad y nos hace amantes del saber.
Me llamo Sara, y mi nombre habla de mi historia. Me iba a llamar Sahara, pero no pudo ser en ese momento. Disfruto descubriendo los por qués de todas las culturas y las relaciones que existen entre ellas. Me apasiona el arte y, sobre todo, transmitirlo. El arte Islámico y Portugués me tienen últimamente obsesionada, por lo que desarrollo mi actividad artística buscando la vinculación entre ambas historias a través de la fotografía, mi “otra profesión”.
Soy Judith, y al contrario de la heroína del Antiguo Testamento no me gusta ir decapitando cabezas para salvar a mi pueblo, pero como historiadora del arte me apasiona hablar de ello en mis clases, tanto que me casé en un castillo y llevo tatuada una Menina. Disfruto enseñando a interpretar nuestro patrimonio y a saber diferenciar los diferentes estilos artísticos, con unas pautas y un lenguaje accesibles para todos los públicos.
Soy historiadora del arte, guía de turismo habilitada por la Junta de Castilla y León (inglés, italiano y alemán) y violinista. Todas estas facetas se aúnan en mis clases y conferencias, en visitas guiadas musicalizadas o en la difusión del repertorio tradicional vallisoletano con el dúo folk Alicornio. Mi interés por el mundo rural viene dado, citando a Delibes, por mi vida al aire libre en San Miguel del Pino: tradiciones, paisaje y paisanaje guían mi trabajo.
Soy Pilar, arquitecta urbanista. Pero desde mucho antes de acabar la carrera, ya me apasionaba entender y sentir las ciudades y los pueblos de una manera diferente…no sólo desde la parte constructiva sino también desde la historia, el arte, la arquitectura, el urbanismo, las personas. De ahí lo de ser gestora del patrimonio cultural. No hay nada que me guste más que ayudar a despertar la curiosidad hacia nuestro patrimonio y reivindicar nuestras raíces.
Maika para los amigos. Soy aprendiz de vida, un texto abierto, un rompecabezas de carreras y títulos. Licenciada en Filosofía. Saboreo sumergiéndome en la creación más libre del ser humano, «EL ARTE», y sin darme cuenta, me enredo en la magia de «la palabra». Busco arquetipos, rastreo mitos, siento las leyendas, y rozo los símbolos, esa argamasa que despierta la curiosidad y nos hace amantes del saber.
