Petardos en Noche Vieja

DÍA 12.- EL PETARDEO NAVIDEÑO

¡Qué bonita la Navidad! Tiempo de paz, de alegría… de esquivar bombas por la calle…. Es llegar estos días, y parecer que se aproxima la tercera guerra mundial. Especialmente si te acercas a las tiendecitas situadas junto al Campo Grande en las que venden munición a diestro y siniestro para entretenimiento de niños (y no tan niños). 

Cuando faltan unos días para Nochebuena y Navidad aún puedes caminar pero, y cuando llega la Nochevieja… ¿Qué paaaasa? Miedo me da salir a la puerta de casa, pánico asomarme a la ventana por si a algún loco le da por lanzarme una bengala, y si ya tienes animales de compañía, ni hablamos, los pobres buscan un bunker donde esperar a que escampe el temporal.

Las calles se convierten en ríos de luces locas que viajan sin control, caminamos como Chiquito de la Calzada saltando las bombetas, los petardos, las bengalas….

Qué curioso que la pólvora tenga esa doble vertiente: la usamos para pelear y para celebrar. Y ¿qué es sino la Navidad? Un tiempo en el que peleamos y celebramos. Celebramos la vida, la compañía, la familia; y peleamos, peleamos porque sí, porque la compañía es lo que tiene, que si no se discute, no parece existir.

Celebremos que estamos acompañados y que gracias a ello podemos pelear…. celebremos, si no queda más remedio, con luces que exploten a nuestro paso, con ruidos luminosos que indiquen que algo importante está pasando. Disfrutemos de los reflejos de las luces en los ojos iluminados de los niños que, despojados de tanta mala baba, son capaces de celebrar y olvidar la pelea porque, para ellos, la Navidad sí es un tiempo mágico.

¿Te ha gustado? ¡Comparte!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *