Saltos de Esquí

Sí, es día 15. Pero hoy me viene a la mente un gran clásico de la Navidad: Los saltos de esquí. Día 1 de Enero, hora de comer, en mi casa no faltaban de fondo. Eran un invitado más a la mesa de mi abuela, alrededor de la cual nos juntábamos en torno a 15- 20 personas (más los saltadores de esquí).

Aún me pregunto cómo hacía para hacer tantísima comida y dar a tantos de comer de aquel modo. Y más cuando aquellos días de año nuevo, con los saltos de esquí de fondo, siempre se repetía el mismo menú: calamares a la romana. No podían faltar, sino, mi tío, se enfadaba soberanamente. Y no eran unos calamares congelados, no. Eran tiras de calamar amorosamente bañadas en una mezcla “secreta” de mi abuela y fritas lentamente para deleite de los invitados. 

Recuerdo con mucho cariño aquellas sobremesas, aquellas esperas entre plato y plato, y las carreras con mis primos por las diferentes habitaciones para jugar, disfrazarnos, y continuar la fiesta.

Qué curioso cómo se nos anclan los recuerdos a estímulos sensoriales. 

¿Verdad que tenéis un plato vinculado a algún elemento típico navideño? ¿Nos lo contáis?

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